Crea un vídeo corto parecido a tu trabajo habitual. Compara el precio mensual, el tiempo necesario y el esfuerzo para compartirlo con otra persona. La herramienta que simplifique ese trabajo encajará mejor contigo.
01Decide qué tipo de vídeo necesitas terminar
Un vídeo largo de YouTube, un vídeo vertical, una grabación de pantalla y una entrevista necesitan herramientas diferentes. Antes de mirar precios, anota el material habitual, la duración, el idioma de los subtítulos, el formato de exportación y el plazo. Así podrás probar todos los editores con el mismo trabajo.
02Compara el tiempo de acabado, no solo el precio mensual
Una suscripción barata puede salir cara si dedicas horas a corregir subtítulos, buscar archivos perdidos o volver a exportar. Compara el precio del programa con el tiempo necesario para terminar un vídeo. Las calculadoras mensual y por vídeo terminado mantienen separados ambos costes.
03Si trabajan varias personas, prueba la entrega
Un editor puede funcionarte bien y fallar cuando otra persona abre el proyecto. Decide quién deja comentarios, quién continúa la edición y quién recibe los archivos finales. Usa un vídeo corto para comprobar que el material, las fuentes, los subtítulos y las funciones adicionales también le funcionan.
04Usa tu propio material, no una demostración preparada
Lleva un proyecto corto desde la importación hasta la exportación final. Anota el tiempo de preparación, edición, correcciones y exportación, además de cualquier función de pago necesaria. Mantén iguales la calidad y los ajustes. Buscas el editor que facilite tu vídeo, no un ganador para todo el mundo.